
En esta vivienda firmada por el arquitecto polaco Wlodzimierz Mucha, las vistas del lago han sido el elemento que ha determinado gran parte de las soluciones formales del proyecto. La bellísima ubicación ha condicionado también, el diseño de los exteriores, dónde se ha optado por una sobriedad formal encaminada a no restar protagonismo al paisaje. Suelos de cálida madera, discretas barandillas de hierro pintado, y mobiliario en el que conviven la madera y el acero permiten instalarse confortablemente en las terrazas elevadas sobre el nivel del agua para gozar de mágicos anocheceres alumbrados por la titilante luz de las velas. Un toldo desplegable protege del sol durante el día y de la humedad durante la noche.