
El arquitecto Javier Barba firma el proyecto de esta casa enterrada, que se funde con la naturaleza, cediéndole el protagonismo. Rodeada y cubierta, prácticamente, de tierra y vegetación, su adaptación a las condiciones ambientales le permiten mantener un clima fresco en verano y templado en invierno. Los altos cipreses, resistentes al calor y a la escasez de agua, se erigen orgullosos y expectantes. Parece que sirvan de barrera visual, marcando los limites de la vivienda con la exuberancia del entorno.
Es como la comarca xDDDD donde esta Frodo y Bilbo?
jajaja, marcharon hace tiempo, ahora solo quedan Merri, Pipin y Sam